No estoy segura de si todo sucedió como recuerdo pero si que recuerdo como sucedieron las cosas. La noche estaba oscura, fría... sin embargo sus brazos me abrigaban, sentía una enorme comodidad, estaba protegida. Protegida del viento, del frío, de los sonidos de la noche oscura... No me daba cuenta de que en realidad el máximo peligro era ella, y frente a ella no tenía protección.
Aquella noche ella me había salvado de los mayores de los abismos. Me había rescatado de la nada, de mi vértigo terrible. Su cálida mano me invitó a borrar cada uno de mis pasos en falso guiándome hasta el remanso de su alcoba. Sus suaves cabellos rubios, como si de hilos de oro se tratasen, tejieron mullidas almohadas donde recostar mi machacado cuerpo. Su cálido pecho hizo que creyese que tenía corazón latiéndole dentro. Sus suaves labios me recordaron que aún eran dulces los besos.
La amaba. Ella me había rescatado, me había hecho volver a ser especial. Ella me hacía arder en llamas. Ella que creía que me amaba...
Aquella noche ella me había salvado de los mayores de los abismos. Me había rescatado de la nada, de mi vértigo terrible. Su cálida mano me invitó a borrar cada uno de mis pasos en falso guiándome hasta el remanso de su alcoba. Sus suaves cabellos rubios, como si de hilos de oro se tratasen, tejieron mullidas almohadas donde recostar mi machacado cuerpo. Su cálido pecho hizo que creyese que tenía corazón latiéndole dentro. Sus suaves labios me recordaron que aún eran dulces los besos.
La amaba. Ella me había rescatado, me había hecho volver a ser especial. Ella me hacía arder en llamas. Ella que creía que me amaba...

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home