�Has estado enamorada?
Su lengua me despierta en los albores de la madrugada, ¿sigo soñando?. Siento como, dibujando pequeños círculos, va descendiendo cada vez más cerca de mi vientre y no puedo hacer otra cosa que sonreír. Pero él sigue avanzando. Es inútil resistirse, así que suspiro e inmóvil, voy imaginando cada uno de los movimientos que quedan aún por venir. ¿Qué se le estará ocurriendo esta vez? ¿Me cubrirá de besos o me sorprenderá con nuevos juegos jamás practicados? Cierro los ojos y siento el olor del mar: Un mar desbocado, ahora en absoluta calma, inmóvil expectante de sus caricias y mis suspiros.
“¡Venga, no detengas el juego! ¡¿Has estado o no has estado enamorada?!”, pregunta Paula con esa mirada traviesa y esa sonrisa pícara esperando mi respuesta. Pero yo ahora sólo puedo escuchar el mar, un día desbocado y calmado tan sólo con sus caricias y sus besos.
“¿He estado enamorada?”, me pregunto, “y si lo estuve... ¿me sirvió de algo?”.
“¡Venga, no detengas el juego! ¡¿Has estado o no has estado enamorada?!”, pregunta Paula con esa mirada traviesa y esa sonrisa pícara esperando mi respuesta. Pero yo ahora sólo puedo escuchar el mar, un día desbocado y calmado tan sólo con sus caricias y sus besos.
“¿He estado enamorada?”, me pregunto, “y si lo estuve... ¿me sirvió de algo?”.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home